La iglesia pierde adeptos porque quiere...
Un silencioso acto de vandalismo, una pequeña venganza con el humor fácil como herramienta,
contra lo que día a día nos obligan a consumir visualmente. Ninguna pretensión mas allá de esto.
jueves, agosto 29, 2013
y multiplicó los panes y los penes...
martes, agosto 27, 2013
M’ijo el dotor
Luego de afirmar que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner “tiene preocupados a sus médicos” porque padecería un “Síndrome de Hubris”, el periodista-médico-plomero Nelson Castro analiza a otras figuras femeninas que lo desvelan, llegando a la para él preocupante conclusión de que Lia Crucet padecería el “Síndrome de Ubres”.
Para entender bien de que se trata esta afección y debido
a que el doctor Castro lo mas cerca que ha visto una teta es en los libros de
medicina; (ni las de su madre conoció ya que por obvias razones en lugar de
darle el pecho le daba la espalda) abandona hoy su laboratorio en TN y se
entrevista con la la señora Crucet para empaparse (literalmente) en el tema.
Esperamos ansiosos los resultados de su investigación!
Suerte Doc!... que la va a necesitar…
domingo, agosto 11, 2013
viernes, mayo 31, 2013
Otro chiste de loros II
Si me habré tomado el tren en Chacarita subiéndome a los pedos para llegar rápido a Devoto…
Y cuando pasaba de largo por Paternal pensaba:
“Otra vez el rápido a Húrlingham, y la concha de la
lora!!!...”
lunes, mayo 20, 2013
A la muerte del cuco
Que buena noticia.
Que bueno que ya no pises mas este suelo como el resto de
los mortales.
Fuiste el cuco de mi infancia.
Un cuco real, con domicilio y libreta de enrolamiento.
Un cuco con cargo militar cuyo brazo ejecutor solía
entrometerse en mis sueños.
Tu brazo desaparecedor verdeoliva entraba a la fuerza a
mi departamento de dos ambientes, revolviendo todo y buscando a mi viejo.
Solamente tu brazo, flotando autónomo sin ningún cuerpo secundándolo. O mejor
dicho, con un cuerpo ausente, un cuerpo “desaparecido” como te gustaba decir a
vos.
Fuiste el cuco de mi infancia, pero ya no somos niños,
no.
El cuco no existe.
Ante la ausencia reiterada de dios en tu mandato, y por
antagonismo, pareciera que el diablo tampoco.
No fuiste el diablo entonces, ni siquiera el cuco.
Tampoco fuiste el ideólogo del genocidio
político-económico de nuestra noche mas oscura.
Simplemente fuiste su brutal brazo ejecutor.
Y te fuiste como corresponde.
En una celda común de Marcos Paz.
Degradado. Sentado en un inodoro tratando cagar tanta
mierda.
De haber podido terminar tu última tarea hubieras
desaparecido por el caño.
Linda paradoja.
Buen destino para el hombre horrible y cobarde que
fuiste.
Porque ni para abono de la tierra sirve tu cuerpo flaco y
rígido.
Porque no sos digno ni siquiera de los gusanos que
inocentemente querrán pelar tus huesos.
Torturador y asesino de embarazadas, ladrón de bebés; tan
espantoso fuiste, que ni siquiera vale la pena que te siga escribiendo.
Y si tanto daño perenne hiciste, de que mierda me alegro
te preguntarás.
Me alegro de que ya no existas, que ya no estés nunca mas
en este mundo.
De que mi hijo por nacer jamás sea contemporáneo de tu
monstruosa existencia.
De que te hayas ido para siempre
Por todo eso no me olvido.
No fuiste el cerebro.
Fuiste el ícono gobernador del terrorismo de estado.
Ese brazo desaparecedor verdeoliva.
Nada mas y nada menos
Los cerebros del plan macabro todavía se mueren cada
tanto con honores.
Todavía se esconden en sus grupos económicos, en sus
medios de comunicación.
Todavía pretenden hacernos creer que vos eras el diablo.
El cuco.
Que “muerto el perro se acabó la rabia”, mietras dejan la
bandera a media asta en homenaje a su mas terrible cancerbero.
Por todo eso no me olvido.
No me olvido para que a pesar de estar bien
muerto, no vuelvas nunca mas.
jueves, abril 11, 2013
Creer o reventar
-Dónde puse el queso de rallar? No me digas que no hay!…
-Y yo con los ravioles en la mesa. Sin queso es un
pecado!
-Queda una sola soda… uh, y hay que lavar la acelga… que
embole…
…
-Oia!...
…
-Disculpemé que le cierre, Jorge Mario, pero se me enfrían los
ravioles y no vamos a ponernos de acuerdo, tenemos distintas creencias.
-Yo soy de boca, vea...
lunes, marzo 25, 2013
Cocina rápida II - Los propios Dioses
Extraiga una diestra adormecida del mouse inalámbrico.
Cubra las cinco falanges con una amalgama de clases de
historia a cargo de una profesora de belleza mortecina que nos cuente sobre
Horus, Anubis y Bastet.
La palma y el dorso con rodajas de su escencia perruna,
que sabe con certeza que duerme todas las noches con una gata a su lado. (quien
puede predecir el resultado de menuda mezcla? Afortunadamente nadie mas que
nosotros)
Salpimente con los desordenados colores de un ochentoso
cubo Rubik
Reboce con una temprana infancia fascinada por descubrir
las profundidades de la ciudad a bordo de largos gigantes de madera que se
abrían paso bajo la tierra. (Años después un cuasimodo descerebrado propondría
hacer un asado con esos mismos gigantes; mas allá de la profunda brutalidad,
linda paradoja de los que siguen señalando por la calle a los asadores de
parquet)
Unja extremamente la extremidad con aceite de Enki Bilal
y fría en la misma sustancia a fuego fuerte, para luego dejarla enfriar sobre
una hoja blanca de buen gramaje.
El resultado puede que se asemeje esto:
Seguramente su lengua le pedirá alguna textura que lo
haga mas interesante.
Sin cambiar los ingredientes, con un poco de paciencia
puede conseguir algo mas o menos así:
Finalmente, si lo que anda buscando es un cambio de sabor
sin caer en el pecado de la mayonesa, el color puede ser el aderezo que
estabamos buscando:
Ahora sientese a la mesa, saboree el plato y recuerde
que; contra la estupidez, los propios dioses luchan en vano.
lunes, marzo 11, 2013
Amoroso Patiño
-Si, Daniel, todo muy lindo; te pasaste del amarillo al
verde amor y paz; pero este año viene pesado, año electoral, y vos viste como
se ponen las cosas…
-Y esto que es? Que hacés con esto encima, Daniel?!
-Mirá que no está despenalizada, eh…
-Aaaahhh, con fines terapéuticos!... A juzgar por el
tamaño del petardo debe ser serio el problemita, no?
-Así que tenés una plantita en casa? Con razón lo del
verde, picarón!
-A verg… Gracias…
-mmm…
…
…
-pfff… buena, eh!
…
…
…
-pffffffffffff…
…
-Muy buena! Jeje!
…
-Je!
…
…
…
-pffffffffffffffffffffffffffffff…
-Je, je… je…
…
…
-Sabés que, Danielito? Tenés razón, hermano; es tiempo de
no pelearse mas,
es tiempo de cambiar!... je…
-Y hablando de cambios,… je… que bueno como te creció el
pelo!
-Estás yendo a Schwaneck?...
lunes, febrero 18, 2013
Santos Inodoros, Pereyra!
Uno nunca sabe.
La luz puede aparecer en los lugares menos esperados. Es
solo cuestión de querer verla antes de apretar el botón…
Y como diría el compañero Herpes:
Obvñzfhnhxd, y feliz año nuevo!
jueves, noviembre 08, 2012
Ollas y Sartenes (y ochoenes)
CHILE, 1972:
- Oiga mi'hijo tráigame un sandwich de cocodrilo con palta, por favor
- No hay cocodrilo
- Es el colmo, hasta dónde vamos a llegar con este
Gobierno...
Quilapayún
---
ARGENTINA, 1951:
Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Sobre todo lo chiquito.
Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado.
¡Pero con el sobretodo te quedaste! Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás.¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán!.
Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta.¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de Estado porque no hay té de Ceilán.
Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero…, ¡no hay té de Ceilán! Para entrar en un movimiento de recuperación como este al que estamos asistiendo, han tenido que cambiar de sitio muchas cosas y muchas ideas; algunas, monumentales; otras, llenas de amor o de ingenio; ¡todas asombrosas! El país empezó a caminar de otra manera, sin que lo metieran en el andador o lo llevasen atado de una cuerda; el país se estructuró durante la marcha misma; ¡el país remueve sus cimientos y rehace su historia!
Pero, claro, vos estás preocupado, y yo lo comprendo: porque no hay té de Ceilán. ¡Ah… ni queso!.¡No hay queso! ¡Mirá qué problema! ¿Me vas a decir a mí que no es un problema? Antes no había nada de nada, ni dinero, ni indemnización, ni amparo a la vejez, y vos no decías ni medio; vos no protestabas nunca, voste conformabas con una vida de araña. Ahora ganás bien; ahora están protegidos vos y tus hijos y tus padres. Sí; pero tenés razón: ¡no hay queso! Hay miles de escuelas nuevas, hogares de tránsito, millones y millones para comprar la sonrisa de los pobres; sí, pero, claro, ¡no hay queso! Tenés el aeropuerto, pero no tenés queso.
Sería un problema para que se preocupase la vaca y no vos, pero te preocupás vos. Mirá, la tuya es la preocupación del resentido que no puede perdonarle la patriada a los salvadores.
Para alcanzar lo que se está alcanzando hubo que resistir y que vencer las más crueles penitencias del extranjero y los más ingratos sabotajes a este momento de lucha y de felicidad. Porque vos estás ganando una guerra.
Y la estás ganando mientras vas al cine, comés cuatro veces al día y sentís el ruido alegre y rendidor que hace el metabolismo de todos los tuyos. Porque es la primera vez que la guerra la hacen cincuenta personas mientras dieciséis millones duermen tranquilas porque tienen trabajo y encuentran respeto.
Cuando las colas se formaban no para tomar un ómnibus o comprar un pollo o depositar en la caja de ahorro, como ahora,sino para pedir angustiosamente un pedazo de carne en aquella vergonzante olla popular, o un empleo en una agencia de colocaciones que nunca lo daba, entonces vos veías pasar el desfile de los desesperados y no se te movía un pelo, no. Es ahora cuando te parás a mirar el desfile de tus hermanos que se ríen, que están contentos… pero eso
no te alegra porque, para que ellos alcanzaran esa felicidad, ¡ha sido necesario que escasease el queso!.
No importa que tu patria haya tenido problemas de gigantes, y que esos problemas los hayan resuelto personas. Vos seguís con el problema chiquito, vos seguís buscándole la hipotenusa al teorema de la cucaracha, ¡vos, el mismo que está preocupado porque no puede tomar té de Ceilán! Y durante toda tu vida tomaste mate! ¿Y a quién se la querás contar? ¿A mí, que tengo esta memoria
de elefante?.
¡No, a mí no me la vas a contar!
Enrique Santos "Mordisquito" Discépolo.
- Oiga mi'hijo tráigame un sandwich de cocodrilo con palta, por favor
- No hay cocodrilo
Quilapayún
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ARGENTINA, 1951:
Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Sobre todo lo chiquito.
Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado.
¡Pero con el sobretodo te quedaste! Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás.¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán!.
Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno, ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta.¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido, pero ahora me planteás un problema de Estado porque no hay té de Ceilán.
Claro, ahora la flota es tuya, ahora los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos, ahora el gas es tuyo, pero…, ¡no hay té de Ceilán! Para entrar en un movimiento de recuperación como este al que estamos asistiendo, han tenido que cambiar de sitio muchas cosas y muchas ideas; algunas, monumentales; otras, llenas de amor o de ingenio; ¡todas asombrosas! El país empezó a caminar de otra manera, sin que lo metieran en el andador o lo llevasen atado de una cuerda; el país se estructuró durante la marcha misma; ¡el país remueve sus cimientos y rehace su historia!
Pero, claro, vos estás preocupado, y yo lo comprendo: porque no hay té de Ceilán. ¡Ah… ni queso!.¡No hay queso! ¡Mirá qué problema! ¿Me vas a decir a mí que no es un problema? Antes no había nada de nada, ni dinero, ni indemnización, ni amparo a la vejez, y vos no decías ni medio; vos no protestabas nunca, voste conformabas con una vida de araña. Ahora ganás bien; ahora están protegidos vos y tus hijos y tus padres. Sí; pero tenés razón: ¡no hay queso! Hay miles de escuelas nuevas, hogares de tránsito, millones y millones para comprar la sonrisa de los pobres; sí, pero, claro, ¡no hay queso! Tenés el aeropuerto, pero no tenés queso.
Sería un problema para que se preocupase la vaca y no vos, pero te preocupás vos. Mirá, la tuya es la preocupación del resentido que no puede perdonarle la patriada a los salvadores.
Para alcanzar lo que se está alcanzando hubo que resistir y que vencer las más crueles penitencias del extranjero y los más ingratos sabotajes a este momento de lucha y de felicidad. Porque vos estás ganando una guerra.
Y la estás ganando mientras vas al cine, comés cuatro veces al día y sentís el ruido alegre y rendidor que hace el metabolismo de todos los tuyos. Porque es la primera vez que la guerra la hacen cincuenta personas mientras dieciséis millones duermen tranquilas porque tienen trabajo y encuentran respeto.
Cuando las colas se formaban no para tomar un ómnibus o comprar un pollo o depositar en la caja de ahorro, como ahora,sino para pedir angustiosamente un pedazo de carne en aquella vergonzante olla popular, o un empleo en una agencia de colocaciones que nunca lo daba, entonces vos veías pasar el desfile de los desesperados y no se te movía un pelo, no. Es ahora cuando te parás a mirar el desfile de tus hermanos que se ríen, que están contentos… pero eso
no te alegra porque, para que ellos alcanzaran esa felicidad, ¡ha sido necesario que escasease el queso!.
No importa que tu patria haya tenido problemas de gigantes, y que esos problemas los hayan resuelto personas. Vos seguís con el problema chiquito, vos seguís buscándole la hipotenusa al teorema de la cucaracha, ¡vos, el mismo que está preocupado porque no puede tomar té de Ceilán! Y durante toda tu vida tomaste mate! ¿Y a quién se la querás contar? ¿A mí, que tengo esta memoria
de elefante?.
¡No, a mí no me la vas a contar!
Enrique Santos "Mordisquito" Discépolo.
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