A esta altura deberían saber que hay alianzas que siempre terminan mal...
Un silencioso acto de vandalismo, una pequeña venganza con el humor fácil como herramienta,
contra lo que día a día nos obligan a consumir visualmente. Ninguna pretensión mas allá de esto.
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miércoles, febrero 12, 2014
miércoles, diciembre 24, 2008
Guarda que viene Papanuel!

Para estas fiestas los chicos del RENAR nos advierten sobre todas las opciones que nos ofrecen estas fechas, para no quedarnos en el facilismo de volarnos un dedo con un rompeportones, o escabiar y fajar a los pibes cuando nos hinchan los huevos preguntando por los regalos o por el paradero del reno Rodolfo.
Por eso, vaya este Top Five, con el interesante menú que nos brindan estas fechas, para pasar unas hermosas fiestas del orto:
Un clásico: el corcho de sidra en el ojo; si es de plástico y a quemarropas mejor así nos aseguramos la pérdida del globo ocular. Fin de fiestas con brindis en la guardia del Santa Lucía.
Tirarle los perros a tu cuñada delante de toda la familia, con la excusa del alto porcentaje de alcohol en sangre. En el mejor de los casos dormimos en el palier y sin almohada.
Picarse con el clericó y decirle a tus suegros que te parecen dos viejos caretas, es una buena chispa para asegurar el incendio de la mesa familiar. Como mínimo, el pan dulce lo terminan de digerir para Reyes; y si alternamos la discusión con unos vasos de sidra, hasta podemos terminar a las manos.
Para los que buscan emociones fuertes: salir a violar semáforos rojos por las avenidas y estrolarse contra una ambulancia del instituto del quemado. Esta está buena porque integras a personas desconocidas al festejo; es una linda forma de alternar con otras familias en el hospital Fernández o en la morgue judicial.
Por último: agarrarte a los bollos con tu vecino, porque le pegó a tu sobrino que estaba meta tirar petardos en su vereda. Si tenés la suerte de que el tipo sea retirado de la Federal tenés los cuetazos garantizados; porque estos personajes salen a tomar fresco calzados (por los mosquitos, viste?)
Asi que mis queridos, la mesa navideña está servida.
Después no digan que se aburrieron como siempre… che, pasame la sidra…
Y no se olviden que Papá Noel ha muerto.
Que viva Papá Noel.
jueves, octubre 30, 2008
Yameyá

Cansado de no saber a dónde va su mujer mientras usted trabaja todo el día?
Cansado de sospechar que le está tomando el pelo con eso del cumpleaños de la tía Pochi o el curso de podología para canguros?
Tranquilo, amigo, la solución a estos problemas ha llegado.
Y ojo que no le vamos a vender un “corpiño con GPS”(*), no no, no!
Directamente desde los depósitos abandonados de la revista Anteojito, llega a usted este practiquísimo adminículo que fácilmente puede ser confundido con una lupa por el ojo falto de entrenamiento.
Se trata del “Sun Magnifying Machine", la primer máquina para sacar la verdad (o lo que sea) que funciona a energía solar!
Solo basta con intercalar la lupa entre el sol y su esposa/novia/amante/etcétera a la distancia adecuada e interrogar en tono castrense sobre la duda de agenda en cuestión.
Vamos a los testimonios.
Dijo Luis Abelardo de Escobar: “El Sun Magnifying Machine es fabuloso! Hace poco lo usé con mi mujer, y no solo me relató con pelos y señales dónde había estado durante el día; sino que también confesó que se había salido de la dieta, que siempre penso que mi madre era una vieja de mierda y hasta me dijo que una de sus amigas se hace practicar cunnilingus por Apolo, su caniche toy.”
Yameyá al 0800-TEVADOLER, y recibirá de regalo un hermoso Magiclick para seguir interrogando a los mas chiquitos mientras ahorra electricidad!
Yameyá, nuestras operadoras lo están esperando con la cara toda ampollada!
(*) NO ES LO MISMO PERDERSE POR UN PAR DE TETAS A QUE SE TE PIERDAN LAS TETAS
Lucía Iorio, dueña y diseñadora de “Lindelucy” dijo sobre su lencería con GPS: "La idea no es que la mujer sea rastreada por su pareja para controlarla y sí que le ofrezca un nuevo fetiche a su compañero"
A ver si te entiendo, Lucía; el fetiche sería llegar al casamiento de tu primo segundo Romualdo en Villa Diamante, montado a cocochito de tu chica y que la bombacha te diga “usted ha llegado a destino”?
El nuevo 'juguete sexual' será controlado por la mujer que lo vista y no por su pareja por lo que, "si quiere no estar controlada lo único que tiene que hacer es apagar el aparato", explicó Iorio.
Si seguro. Me imagino los quilombos de la chica en cuestión al llegar a casa: “porqué me apagaste el corpiño entre las 14 y las 16 hs?”
Además, la diseñadora subrayó que el sistema "no es machista".
Nooo, para nada, Lucía! Si es re normal tener GPS en tu auto por ejemplo… che, con alarma y Lo Jack cuanto me saldría?
Este post ha sido posible gracias al hallazgo de La Dueña de un Cocker Inglés.
Este post está dedicado a vos nena, si a vos de digo; que aquella vez que te llamé justo cuando entrabas a tu casa me respondiste con toda dulzura: “Acabo de entrar y suena el teléfono; que me tenés controlada con un GPS la puta que te parió?!!”
jueves, octubre 04, 2007
Voluntad férrea

Pedrito Ruiz, ya desde pequeño fue un niño de armas tomar.
A pesar de haber nacido con espina bífida (hecho que lo condenaba a una vida sobre ruedas y no precisamente porque se fuera a dedicar al automovilismo), siempre intentó comportarse como un niño común y corriente.
Así podíamos verlo en los años de la primaria, ante la ausencia de las rampas adecuadas, subiendo las escaleras con serias dificultades, acarreando su silla de ruedas y respondiendo con furia ante cualquier gesto que pretendiese ayudarlo en la difícil tarea de arribar al primer piso. El descenso, aunque peligroso, se le hacía mucho mas “rápido”, debemos reconocer…
La adolescencia no fue un problema para Pedro, ya que aventajaba a sus congéneres en velocidad final a la hora de corretear a las chicas. También era el único que antes de los 16 las podia llevar a “pasear” sin tener registro.
A pesar de esto, cuando alguna de sus compañeras intentaba facilitarle la tarera de intimar, por ejemplo desabrochándose el corpiño, Pedro montaba en cólera; ya que lo entendía como una actitud compasiva que él de ninguna forma estaba dispuesto a aceptar.
Llegado el momento de independizarse de sus progenitores, justo cuando estos lo único que esperaban era que Pedrito vendiera billetes de “La Solidaria” en la esquina de San Juan y Boedo, el muchacho les comunicó que iba a correr (o mejor dicho rodar) detrás de su sueño: ser inspector a bordo de la línea San Martín del ferrocarril.
De pequeño siempre había soñado con picar boletos y hacer bajar del tren a quienes no tuvieran el pasaje en regla.
Sus padres intentaron por todos los medios disuadir al jóven de semejante idea, obteniendo como única y malhumorada respuesta un “se van a la puta que los parió” de parte de Pedro.
De puro rompebolas y para que negarlo, con la ayuda de un abogado inescrupuloso especializado en discriminación y xenofobia, finalmente el sueño del pibe se le hizo realidad.
Al poco tiempo estaba desplazándose, no sin dificultades por los pasillos de la línea del Libertador.
Allí brindaba un pintoresco espectáculo cuando debía subir las empinadas escaleras de los vagones, a fuerza de brazos y cachas, utilizando estas últimas para no perder su medio de locomoción en el intento.
O desrodillando pasajeros a golpe de silla de ruedas, los cuales iban recordando a su paso a su puta madre o la recalcada concha de su abuela.
Quiso el destino que una triste noche de Octubre en la que Pedro recorría los vagones casi vacíos; en el último de ellos justo antes del furgón, se encontrara con el Gordo Cometrapo.
Solos, ambos dos en el vagón.
El jóven se deslizó hasta el voluminoso sujeto para solicitarle su boleto, pase o abono.
Luego de breves segundos en los que Cometrapo posó su turbia y amarillenta mirada sobre nuestro muchacho; como única respuesta obtuvo un gutural rugido estomacal (producto de la ingesta de numerosos reforzados de mortadela y huevo, litros de Cosechero Cayetano y mas de un canapé de grasa de rulemán) que sin dificultad logró alborotarle al cabello cual ventisca otoñal.
Al tiempo que se sacaba restos de mortadela de las mejillas, Pedro extendió la mano para asir al monazo del brazo para acompañarlo a la puerta del vagón, y solicitarle su descenso en la próxima estación.
En ese instante Cometrapo levantó el brazo para ver la hora, arrancando al pobre Pedrito de su silla.
Ante la indefensa imagen del joven tendido boca abajo en el pasillo del vagón, Cometrapo, famoso por su tendencia al abuso del débil; tuvo un rapto de redención.
Contrario a su naturaleza depredadora, el lúmpen extendió su mano, por primera vez en su vida y con una voz casi humana le dijo a nuestro chico: “te ayudo pebete?”
Lamentablemente, como siempre ocurría en estas situaciones, Pedro le espetó un recio: “No me toques! Puedo solo la concha de la lora!”
En ese mismo instante todo rapto de humanidad se volatilizó del rostro del malechor, quien tomó al jóven por el forro del culo con esa misma mano otrora solidaria, arrastrándolo hasta el furgón de cola; ya que como todo abusador, es celoso de su intimidad.
Pedro jamás contó lo sucedido; solo sabemos que apareció al costado de la estación de Hurlingham, sentido a Capital, inconciente, desnudo y boca abajo, con su gorra cubriéndole las nalgas. Al quitarla sus descubridores pudieron comprobar que también conservaba la picadora de boletos.
Triste final para los sueños del pobre Pedrito Ruiz.
La carrera del jóven quedó trunca, y su profundo resentimiento y sed de venganza lo impulsó a estudiar odontología.
Este año se recibe… dios nos proteja.
miércoles, septiembre 26, 2007
Gacetilla II

Bajo el lema: “Por las malas nada; por las buenas todo” y con la idea de que “el arte justifica los medios”; se abre el curso de “Artistic Facial Shots” a dictarse los días Jueves en el subsuelo del Palais de Glace.
El programa incluye los siguientes items a desarrollar:
• Conociendo el instrumento / uso responsable
• Puntería 1
• Puntería 2
• Puntería 3
• Anatomía del ojo humano / primeros auxilios
• Oclusión auricular ante evasiva
• Técnicas de control y dosificación
• Tendencias actuales y clásicas en el uso de la "manga decorativa"
• Coloración: La remolacha
• Consistencia: La clara de huevo
• Técnica avanzada Marcel Marceau
• Justificación teórico-artística-nutritiva de la disciplina
Porque no es necesario quedar como un perverso desconsiderado, cuando el arte puede redimirnos de semejantes adjetivos.
viernes, marzo 09, 2007
Era para untar, era para untar!

Hace 5 años atrás, me encontraba como muchos otros en este ispa, como diría el genial Tato: “en bolas y a los gritos”.
La falta de laburo y de irrigación sanguínea al cerebro provocada por comer salteado; me llevó a elaborar un plan de supervivencia que con el tiempo, les confieso, reconozco como deshonesto.
En una casa tomada del barrio de Pompeya, me abrí un consultorio en el cual atendía como un Pai Espiritual. Por ese entonces me hacía llamar “Pai Ernesto”.
Considerando la inversión inicial de doce pesos en sahumerios puedo decirles que tan mal no me fué.
Munido de una vincha de toalla celeste y blanca, y una túnica confeccionada con una cortina de la casa, atendí durante casi un año.
En una sábana blanca que encontré, pinté con aerosol un cartel para la entrada que decía:
Aquí atiende el Pai Ernesto, el que te cura con “esto”
Dados mis nulos conocimientos de las no-ciencias curativas alternativas; eché mano a la sabiduría popular que tampoco es mi fuerte.
La especialidad de la casa entonces era lo que se ofrecía en el cartel de la entrada.
Sobre la base del falaz argumento de “tragá que es nutritivo”; logré convencer a los concurrentes, acerca de multiples y maravillosas propiedades curativas asociadas.
Las dolencias factibles de tratar eran:
Dolor de garganta
Quemaduras de sol
Conjuntivitis
Caspa
Otitis
Callos plantales
Celulitis
Hemorroides
A medida que se daban cuenta le cambia la utilidad, hasta que finalmente terminé ofreciéndolo como aflojatornillos y suavizante para ropa.
Ahí fué cuando me detuvieron.
Por lo menos en Caseros me dieron casa, comida y para que negarlo, un poco de cariño también.
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