Un silencioso acto de vandalismo, una pequeña venganza
con el humor fácil como herramienta,
contra lo que
día a día nos obligan a consumir visualmente. Ninguna pretensión mas allá de esto.

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lunes, marzo 11, 2013

Amoroso Patiño

-Si, Daniel, todo muy lindo; te pasaste del amarillo al verde amor y paz; pero este año viene pesado, año electoral, y vos viste como se ponen las cosas…
-Y esto que es? Que hacés con esto encima, Daniel?!
-Mirá que no está despenalizada, eh…
-Aaaahhh, con fines terapéuticos!... A juzgar por el tamaño del petardo debe ser serio el problemita, no?
-Así que tenés una plantita en casa? Con razón lo del verde, picarón!
-A verg… Gracias…
-mmm…
…
…
-pfff… buena, eh!
…
…
…
-pffffffffffff…
…
-Muy buena! Jeje!
…
-Je!
…
…
…
-pffffffffffffffffffffffffffffff…
-Je, je… je…
…
…
-Sabés que, Danielito? Tenés razón, hermano; es tiempo de no pelearse mas,
es tiempo de cambiar!... je…
-Y hablando de cambios,… je… que bueno como te creció el pelo!
-Estás yendo a Schwaneck?...

lunes, febrero 18, 2013

Santos Inodoros, Pereyra!


Uno nunca sabe.
La luz puede aparecer en los lugares menos esperados. Es solo cuestión de querer verla antes de apretar el botón…

Y como diría el compañero Herpes:
Obvñzfhnhxd, y feliz año nuevo!

miércoles, octubre 21, 2009

Viaje Alucinante VI


En mayor o menor medida, los casos de adicciones conllevan un estigma que roza la debilidad de voluntad o la conducta displicente.

Poco se habla de las muchas oportunidades en las cuales nuestras actividades laborales, nos conducen inevitablemente por ese mal camino cuyo trayecto se sumerge en las oscuras aguas de las adicciones.

Tal es el poco publicitado caso de Carolina Ardohain, mas conocida por nosotros como “Pampita”, que luego de sucesivas sesiones de tintura, adquirió una extraña dolencia que altera su percepción, al punto de no poder diferenciar a Macri y De Narváez de un peronista, o a un tarro de Bamboche de un frasco con la primera de la mañana.

Esta última confusión la condujo a un desagradable desorden alimenticio que se ha transformado en un hábito adictivo difícil de abandonar.

Por estos días, Pampita; (mas conocida por sus allegados como “la Mosca” o “Pampita la que come caquita”) se encuentra en un centro de rehabilitación con pronostico favorable, en donde también habrían atendido a La Rubia Tarada con Sumo cuidado.

Es muy importante no discriminar al adicto señalándolo con el dedo; ya que la adicción coprofágica es bastante mas común de lo que se cree.

Lamentablemente podemos comprobarlo en el discurso cotidiano de muchos compatriotas que arremeten contra el trapo rojo que les flamean frente a los ojos, defendiendo con Noble espíritu a los que día tras día y sin interrupción les sirven la tibia boñiga a través de la mayoría de los medios de comunicación, en prolijo envoltorio de papel prensa…

viernes, abril 17, 2009

Viaje Alucinante V


Etelvina era una típica profesora de Francés de una escuela privada.
Típicamente explotada por sus patrones, según los patrones de explotación vigente; debía completar sus ingresos con unas horas extras como promotora de perfumes “Lacome” en el Shopping Caballito.
De esta forma, su día laboral transcurría entre las gracias de sus alumnos (empeñados en alterar las canciones que ella les enseñaba, arribando a rimas del calibre de “Alouette, te rompo el ojete”); y las largas horas parada sobre tacos en la puerta de la perfumería, comprando en cuotas un hermoso juego de várices para lucir en los años por venir.

En este último y estóico puesto de trabajo, luego de perseguir a una anciana por medio shopping, ofreciéndole una muestra de la nueva fragancia “Aqua di Upite”, se produjo el siguiente intercambio.

- Lindo el perfumito, nena. Y sabés que? que te voy a devolver la gentileza. Querés probar ahora vos?

Y dicho esto, la buena señora le extendió a Etelvina un paquete que extrajo de su raído gamulán.

- No lo abras acá, percanta, que vamos con pito y galera.

Etelvina guardó el paquete entre sus ropas y la anciana se marchó.

Ya en su casa abrió el envoltorio, encontrando en su interior un imponente canelón de chotacabra y ricota, que tenía tostado en su longitud “recuerdo del Gato Dumas”

Ni lerda ni perezosa, Etelvina encendió la punta del petardo con la llama piloto del calefón, y se tiró a degustarlo en el puff del livincomedorcocinadormitorio, de su monoambiente de Once, mientras miraba “Valientes”.

Los efectos devastadores del canelón en su psiquis no tardaron en hacerse presentes.
La primera manifestación estuvo dada por la sensación de que a Mariano Martínez le salía credible el papel de tierno analfabeto, concluyendo en una discusión con el perchero sobre la necesidad de ternarlo para un Oscar.

Lo que siguió no fue mejor.

Diez minutos después de la última pitada, Mauricio; (el cobayo que poseía Etelvina como única compañía viva en su departamento) comenzó a argumentarle sobre la necesidad de construír un muro en el medio del departamento, para impedir el paso de perfumes de países limítrofes, que pretendían ingresar a su casa para vengarse de ella comiéndole todas las galletitas óreo y sorbiéndole hasta la última gota de líquido encefaloraquídeo.

Para cuando la puerta de entrada se derribó, dejando entrar una turba enardecida de envases de perfume zombies; Etelvina solo había podido apilar en el medio del living su colección de Muy Interesante, una banqueta plegable, la jaula de Mauricio y el diploma de la Alianza Francesa, a modo de precaria valla de contención.

En un intento desesperado para eludir el ataque, Etelvina se subió a la banqueta plegable, la cual cedió bajo su peso, proyectándola en caída libre por la ventana mas cercana.

Quiso la suerte que no fuera a dar directo al pavimento, y que Etelvina rebotara en el fuelle de un colectivo 132 extra large; para terminar embocándose en un camión compactador de Covelia, sin que sus operadores notaran el incidente porque estaban distraídos calificando el trasero de una señorita que cruzaba la av. Rivadavia.

Etelvina terminó compactada y hoy forma parte del CEAMSE.


Moraleja:
La droga, y los camiones de basura son un viaje de ida.
La basura y los camiones de droga son un negocio rentable.
Fumar en compañía de un cobayo puede costarte la vida.
No es un buen negocio pararse sobre una banqueta plegable.

lunes, septiembre 08, 2008

Sabe usted que está haciendo su colchón ahora?


Mas allá de ser concientes de que transitamos tiempos difíciles; probablemente no estemos atentos a todos los peligros a los cuales debemos hacer frente hoy en día.

Uno de ellos, quizás el que golpea en la parte mas blanda de nuestra estructura familiar, es el consumo de estimulantes por parte de nuestros queridos y mullidos colchones.
No podemos ignorar que este es un problema creciente en nuestro país, y que cada vez en forma mas frecuente vemos familias destruídas, durmiendo sobre los elásticos de la cama o sobre el frío piso cerámico porque las drogas se han llevado a este noble amigo del hombre, la mujer y la mascota malcriada.

Es triste ver a los colchones desvencijados, llenos de manchas por doquier, con los resortes vencidos y el relleno para afuera, como consecuencia de una conducta dilatada inducida por el cosumo de estimulantes.

Como tutores de estas prismáticas criaturas que el señor ha dejado en nuestras manos, debemos entonces estar atentos a las señales que nos dan; llamando nuestra atención ante lo que comienza a ocurrir.
Así es que no debemos pasar por alto que nuestro colchón se ahueque vencido, incorporando a su anatomía un pozo que calca nuestro culo, por ejemplo. Esto estaría marcando una pérdida de personalidad, probablemente para incorporarse a un grupo que lo contenga, “copiando” formas y comportamientos que de seguro lo llevarán por mal camino.
Mas grave y difícil de soslayar será que nuestro rectangular amigo nos despierte en mitad de la noche con un traicionero puntazo a manos de un resorte roto. Este violento comportamiento del colchón implicaría un estado de adicción avanzada, que lo impulsa a querer librarse de nosotros de inmediato para ir a comprar paco a las 3 AM.

Es de crucial importancia que estemos atentos a todos los indicios que señalen que nuestro colchón está en problemas; tan importante como tratar de hablarlo con él mientras esto sea posible.
También es preciso abandonar la costumbre de guardar los ahorros debajo del colchón, ya que según estudios de la Universidad de Springwall, “cuando el colchón maneja dinero, tiende a gastarlo en drogas y en fotos de almohadas sin funda.”

El tema entonces es estar alerta, amigos; prestarle mas atención a nuestros colchones y no dormirse sobre este problema.

miércoles, abril 09, 2008

La soja: Un viaje de ida


Durante las últimas semanas, el poroto de la soja, indirectamente ha sido el protagonista del tema del día.
Mucho se habló de los productores sojeros y hasta del peligro del monocultivo.
Como siempre, lo urgente le quita espacio a lo importante; y entonces poco y nada se ha escuchado de los riesgos que implica el consumo de la soja transgénica.

Nadie va a desconfiar de una milanesita de soja; por el contrario, el consumo de esta clase de alimentos, generalmente está asociado con una saludable elección a la hora de comer.

Asi se empieza.

Que una milanesa al orégano, que rellena con queso, que capresse, etc., etc.
Y un día pasamos por la puerta de una rotisería china y bajo el accionar de un impulso que todavía no comprendemos bien, entramos y le pedimos al rasgado dependiente una porción bien cargada de chop suey.
Al poco tiempo estaremos comiendo brotes de soja, directamente de la bandejita del super, sin condimento alguno, cual tortugas sojainómanas.
De ahí a ser encontrado muerto por una sobredosis de Ades por via endovenosa hay un trecho muy corto.

Mas allá de esta repudiable conducta social que nos llevará a cambiar un pollo al spiedo por un puñado de estos demoníacos porotos, otras alteraciones mas graves se producirán en nuestro organismo.

Seguramente que los pelos transformados en brotes o las semillas detrás de las orejas no serán nada comparados con el efecto mas devastador.
Se sabe que en los casos mas extremos, el adicto a la soja, puede terminar golpeando una cacerola por la calle cual zombie en busca de algo que aplaque su dolor, o mejor dicho, su justificada molestia; y que interpelado por su propia conciencia no sabrá a ciencia cierta que carajos es lo que está haciendo.

Y cagate de la risa de las películas de George Romero.

Por eso, de los vegetales, a mi el que mas me gusta es el asado de tira.

miércoles, enero 16, 2008

Viaje Alucinante IV


Y dentro de unos años presenciaremos el derrape de Andresito, devenido en Andrés; con la vida colgando por esnifar el azúcar impalpable de las tortas de ricota sumado al consumo indiscriminado de canelones de verdura.

Y nadie conocerá la verdadera historia de esta víctima de un par de padres irresponsables, que optaron por narcotizarlo, antes que la tradicional alternativa de exponerlo a horas y horas diarias de television hasta que su cerebrito se convirtiera en yogurth descremado.

Y brillará.
Y luego compondrá canciones que serán éxitos que sonarán como interpretadas en un baño sin bidet.
Y se limpiará, se reciclará, se casará con una modelo.
Y comprará una 4 x 4.
Y aceptará una candidatura política.

Amén.

viernes, octubre 12, 2007

Viaje Alucinante III


Hoy nos ocupa nuevamente el tema del flagelo de los estupefacientes; desenmascarando en esta oportunidad la turbia vinculación de estos al servicio de delivery gastronómico.

Cristina Falaz se encontraba una lluviosa noche de viernes haciendo zapping entre tristes programas de refritos, ahogando sus penas de amor en un culito de vino mezclado con jugo de naranja para diluír.
Su novio la había abandonado a pesar de que estaba mas buena que comer con las manos, por un serio problema de halitosis que por ese entonces la aquejaba.
“Lavate lo’ diente’ con destapacañeríayudín” le había dicho Héctor, antes de trasponer la puerta para irse con Lulú; una meretriz del barrio de Flores, famosa por sus destrezas con el labio leporino.
Las palabras de Héctor oradaban el triste corazón de Cristina como la gota a la piedra.

A pesar del bajón, cerca de las 22 hs sintió la imperiosa necesidad de comer algo.
Como daba vueltas a la heladera y solo quedaba un limón sin exprimir; de la puerta de esta extrajo el número de teléfono que marcaría un antes y un después en su vida.
Segundos después de marcar el último número, el diálogo que se sucedió fue el siguiente

- “Empanadas Solas” buenas nochessss…
- ehm… si, estem… por media docena hacen el envío?
- Tengo la promoción “No more lonely nights” que vienen; dos de jamón y queso, dos de carne suave, dos de pollo y de regalo la “septimo hijo varón”.
Esta es soufflé, porque el relleno se malogra en el horno.
- Bueno, mandame esa entonces. En cuanto la traen?...

En poco mas de media hora, el pibe de la motito le estaba tocando el timbre.
Para las once y media Cristina, sentada en el sofá con el pantalón desabrochado, le estaba entrando a la empanada de regalo.
El estreno de los primeros minutos del sábado la sorprendió charlando animadamente sobre la sexualidad de los ornitorrincos en invierno, en ese mismo sofá, con una tostadora que decía ser Oscar Alende reencarnado, Federico Klemm y Ringo Bonavena.
Ninguno de ellos se quejó de su mal aliento, como así tampoco de los gases que soltaba alegremente luego de semejante ingesta.

A pesar de haber amanecido a las cinco y media de la tarde, cagada encima y con un pie adentro del destrozado tubo del televisor; la siguiente noche de angustia y soledad Cristina reincidió.
En esta oportunidad fué directo al grano.
Agarró el “listado especial” que le habían mandado escrito en una galleta de arroz y llamó.

- “Empanadas Solas” buenas nochessss…
- Cuchá nene, necesito una docena de especiales…
Que sean dos de “Humito”, dos de “Jamón an fetas y queso”, dos “Del Pollo” y dos de “Marley cortado a cuchillo”.
- Serían ocho…
- Completame con especiales “Polaco” y “Pity”

Imaginen la partuza que se armó Cristina en ese sofá.
Vinieron hasta Neustadt y Grondona para que se den una idea…

Cristina despertó tres días después con la cabeza dentro del tambor del lavarropas, en donde había depositado lo que su aparato digestivo no había podido asimilar.
Luego de los veinte minutos que le llevó despegar su rostro del emplasto de vómito y ropa sucia pudo observar el saldo de su viaje.
Lo primero que le llamó la atención fue el móvil hecho de tampones usados, saquitos de té y cascaras de papa que colgaba del ventilador de techo del comedor.
La blanca pared del living rezaba un enorme “canten putos” escrito probablemente con una mezcla de excrementos y sangre de Calígula, su caniche toy, que se encontraba empalado con un escobillón en la puerta de entrada.

Todo esto a Cristina literalmente le chupó un ovario, ya que su cerebro había sufrido daños irreparables, quedando con una funcionalidad cercana al de Wanda Nara.

Hoy podemos verla disfrazada de empanada, bailando en los semáforos 20 horas al día junto a otras víctimas del accionar de estos delincuentes, respondiendo al silbato del dealer que le avisa cuando se tiene que correr para que no la pisen los autos.
Y solo por la empanada… y la coca…

domingo, junio 03, 2007

Viaje Alucinante II


En plan de experimentar nuevas sensaciones, hay quienes no se fijan en gastos.
Este es el caso de estos tres amigos que se juntaron el último fin de semana a ver “Apolo 13” como plataforma de despegue del viaje que se pensaban propinar.
Como podemos ver, la velada comenzó con artillería pesada que les otorgó una interesante distorsión de la realidad.
Cuando le llegó el turno a las inyectas de líquido de frenos rebajado con Benadril, los tres amigos bailaban en trencito temas de La Portuaria en pelotas, junto con Pepe Biondi, Kurt Cobain, Tita Merello y el mismísimo General Perón.
La mañana los encontró pegados al techo, con sus visceras confundidas y desparramadas por todo el living.
Medio caro el viaje, pero quien les quita lo bailado, no?
Que loquillos estos pibes…

domingo, abril 15, 2007

Viaje Alucinante


Florencia Vergara, una conocida travesti devenida en conductora de ciclos de cine europeo independiente, una noche de Noviembre de 1998 conoció el oscuro mundo de los alucinógenos alternativos.
Encontrábase festejando en una conocida pizzería de estación Lanús junto con sus compañeros, el fin del curso de “historia del aforismo en latinoamérica”, que por aquel entonces dictaba la escribanía Narosky.
Acercándose la medianoche, Daniel “Tractorcito” Cabrera, uno de sus compañeros, la invitó a ir al baño juntos, con el pretexto de que Florencia le sostuviera la puerta mientras este hacía lo segundo.
Ya en el baño, Tractorcito extrajo del bolsillo interno de su chaqueta un formidable sorete de perro.
-Querés probar?- Invitó Cabrera
-Que es eso?- Preguntó Florencia
-Es un sorete de dogo argentino. No sabés como pega. Te fumás uno de estos y los aforismos mas maravillosos del mundo acuden a tu mente cual olas de mar embravecido.
Dado que faltaban escasos quince días para el cierre del concurso “La vida es una moraleja, encerrada en una caja” organizado por la escribanía; Florencia accedió a probar el petardo de origen canino que Tractorcito le ofrecía.
Florencia apretó fuerte el sorete entre sus labios y pitó.
Una, dos, tres… ocho, nueve pitadas.
Finalmente perdió la cuenta. El sorete se había convertido en un pequeño muñón humeante entre sus dedos.
Fué entonces que Florencia se desvaneció.
Los aforismos no acudieron como lo había pronosticado Cabrera.
En su lugar, un surrealista sueño se abrió paso en la mente de Florencia.
Soñó que estaba embarazada de Ulises Dumont, con quien planeaba casarse en breve, y que su miembro que era su asesor de vestuario, le daba consejos para su futuro matrimonio hablándole con una voz que inevitablemente le recordaba a la de Luis Majul.
Florencia se despertó horrorizada de este sueño en el mismo baño de la pizzeria, pero tres días después, toda meada, tirada a los pies de los minjitorios.
Ese día juró por su finada abuelita que nunca volvería a fumar soretes de perro.
Años mas tarde, se encontraba orinando en uno de los baños de América 2, jugando a acertarle a las bolitas de naftalina despreocupádamente mientras silbaba un tema de Intoxicados.
En el momento en el que sacudía su nepe y se disponía a enrollarlo y guardarlo, entró al baño Luis Majul, que al verla de espaldas la reconoció de inmediato; ya que no es muy común ver chicas en el baño de hombres meando de parado.
Luis la saludó entonces con un “que hacés Florencia! Cambiándole el agua a las aceitunas?”
El recuerdo de aquel extraño sueño entorpeció la maniobra del guardado y Florencia terminó castrándose con el cierre relámpago de su blue jean.
Hoy florencia llora cada vez que ve la publicidad de “La corniza”
Sin dudas, una historia dolorosa.