Un silencioso acto de vandalismo, una pequeña venganza
con el humor fácil como herramienta,
contra lo que
día a día nos obligan a consumir visualmente. Ninguna pretensión mas allá de esto.

domingo, abril 15, 2007

Viaje Alucinante


Florencia Vergara, una conocida travesti devenida en conductora de ciclos de cine europeo independiente, una noche de Noviembre de 1998 conoció el oscuro mundo de los alucinógenos alternativos.
Encontrábase festejando en una conocida pizzería de estación Lanús junto con sus compañeros, el fin del curso de “historia del aforismo en latinoamérica”, que por aquel entonces dictaba la escribanía Narosky.
Acercándose la medianoche, Daniel “Tractorcito” Cabrera, uno de sus compañeros, la invitó a ir al baño juntos, con el pretexto de que Florencia le sostuviera la puerta mientras este hacía lo segundo.
Ya en el baño, Tractorcito extrajo del bolsillo interno de su chaqueta un formidable sorete de perro.
-Querés probar?- Invitó Cabrera
-Que es eso?- Preguntó Florencia
-Es un sorete de dogo argentino. No sabés como pega. Te fumás uno de estos y los aforismos mas maravillosos del mundo acuden a tu mente cual olas de mar embravecido.
Dado que faltaban escasos quince días para el cierre del concurso “La vida es una moraleja, encerrada en una caja” organizado por la escribanía; Florencia accedió a probar el petardo de origen canino que Tractorcito le ofrecía.
Florencia apretó fuerte el sorete entre sus labios y pitó.
Una, dos, tres… ocho, nueve pitadas.
Finalmente perdió la cuenta. El sorete se había convertido en un pequeño muñón humeante entre sus dedos.
Fué entonces que Florencia se desvaneció.
Los aforismos no acudieron como lo había pronosticado Cabrera.
En su lugar, un surrealista sueño se abrió paso en la mente de Florencia.
Soñó que estaba embarazada de Ulises Dumont, con quien planeaba casarse en breve, y que su miembro que era su asesor de vestuario, le daba consejos para su futuro matrimonio hablándole con una voz que inevitablemente le recordaba a la de Luis Majul.
Florencia se despertó horrorizada de este sueño en el mismo baño de la pizzeria, pero tres días después, toda meada, tirada a los pies de los minjitorios.
Ese día juró por su finada abuelita que nunca volvería a fumar soretes de perro.
Años mas tarde, se encontraba orinando en uno de los baños de América 2, jugando a acertarle a las bolitas de naftalina despreocupádamente mientras silbaba un tema de Intoxicados.
En el momento en el que sacudía su nepe y se disponía a enrollarlo y guardarlo, entró al baño Luis Majul, que al verla de espaldas la reconoció de inmediato; ya que no es muy común ver chicas en el baño de hombres meando de parado.
Luis la saludó entonces con un “que hacés Florencia! Cambiándole el agua a las aceitunas?”
El recuerdo de aquel extraño sueño entorpeció la maniobra del guardado y Florencia terminó castrándose con el cierre relámpago de su blue jean.
Hoy florencia llora cada vez que ve la publicidad de “La corniza”
Sin dudas, una historia dolorosa.

10 comentarios:

Calíope dijo...

MMM...que dolor! peor que depilarse...
oigame los ojitos del asesor me dan un poquito de impresión.

Un hijo de Ulises Dumont, ud si que tiene imaginación...

besos

Mich dijo...

Joder... un verdadero espanto hubiera sido un hijo de Majul.

el aerolardo dijo...

Que grossa dupla Tractorcito y Florencia!

LamarK! dijo...

jajaj!

este post fue realmente bueno.

salu2

Skyller dijo...

Bueno, yo de nuevo! Asi que ahora se dedica a revelar secretos de la farandula?, cada cual tiene su intimidad y si pobre Florencia quiere hacer de su culo un colectivo, no tiene que preguntarle a ud quien sube o cuanto le cobra por larga distancia!
Desde ya un saludo muy cordia!
Skyller

andrea os dijo dijo...

¡no puedo creer que pusiste la foto de un pirulíun y la red ética de las máquins de la universidad no me censuró tu blog!, el mío estuvo censurado ya mil veces.

En fin, me pregunto si visitar un sitio con esas fotos indecentes me traerá consecuencias, ¿me expulsarán...?

Araña dijo...

Y encima de la desgracia de perder al "amigo" que el culpablea sea Majul!!!!!
Por dioooooooo!!!!

gen71 dijo...

Caliope: Imagino que debe ser mucho peor. Por el momento nunca me he depilado y tampoco me he castrado con el pantalón ;)
Se imagina la cara del bebito? Ouch!

Mich: Es muy cierta su observación, porque al tener una personalidad propia el instrumento fecundador… de quién es el gurí?

Aerolardo: No se imagina amigo; cuando tenían trabajo práctico en el curso del escribano siempre hacían equipo. Se mandaban cada TP, PP y EA PEPE que ni le cuento.
Bien ganado tiene Cabrera el apodo de “Tractorcito”, créame…

Lamark!: Me alegro que le guste! Estamos trabajando para Ud.
Bienvenido!

Skyller: Como le va amigo… lejos de la buchoneada está el espíritu de este blog.
Digamos que se trata de un simple testimonio.
Como bien sabe Ud. yo me muevo en moto, así que no he tenido oportunidad de probar el servicio de este colectivo ;)
Asi que “larga distancia”?...

Andrea: No conocía la existencia de esa “red ética de las máquins de la Universidad” que anda censurando pirulines por ahí.
Gracias por avisarme! Me voy a poner los pantalones entonces.
Si la molestan por andar solo “mirando” pirulines estaríamos en presencia de una red de sádicos impotentes, movidos unicamente por la envidia. Usté’ mire tranquila, si la pescan diga que es para consumo personal ;)

Araña: Si hay algo que no se puede negar de Majul es su capacidad de tortura genital. A mi ver “la corniza” me sienta tan bien como un apretón de testículos contra el marco de una puerta (siguiendo con la línea de la arquitectura)

Chuchinga dijo...

El problema de Florencia, para mí no fue castrarse...no!!! ni que le hable majul... Tampoco!!!!
El problema fue el tereso de dogo!!!! Muchachos, he aquí el problema!!! Hay que fumarse las cuestiones de los perritos chiquititos. Acaso porque creen que la Paris Hilton y otras divas andan con los pichichos abajo del brazo???

gen71 dijo...

Chuchinga: Imagino que las distintas razas caninas se deben comportar como las distintas especies, procedencias o cortes, pero sinceramente ignoraba que cuanto mas pequeño es el pichicho mejor pega el tereto.
Así que ya sabemos; no es cuestión de andar levantando cualquier cosa de la vereda para fumársela.
Esclarecedor.