Un silencioso acto de vandalismo, una pequeña venganza
con el humor fácil como herramienta,
contra lo que
día a día nos obligan a consumir visualmente. Ninguna pretensión mas allá de esto.

miércoles, febrero 07, 2007

Ausencias


Es muy desagradable que en el momento preciso te falte “eso” que necesitas.
A quien no le ha pasado, luego de un efectivo desagote en el inodoro; cuando el temor del “puta madre que no llego!” ha pasado (temor que nos hizo entrar al habitáculo sin chequear las condiciones mínimas de servicio); encontrarse con el tubo de cartón del papel, o peor aún, solo con el eje portarrollo? (con el cartón todavía te podés llegar a arreglar, pero con el eje te quiero ver!)
Lo pienso y me agarra una angustia!...

4 comentarios:

Calio dijo...

Cuando nací los planetas se alinearon para que durante toda mi vida sufra el quedarme sin papel, aún en casa con mujeres.
Vivo diciendo que voy a hacer un portarollo, esos de tela, con puntillitas y mierd... para tener a mano el repuesto y que el edificio se deje de enterar que estoy en el baño.
Keep going!!

gen71 dijo...

La tuya es una desgracia atinente al ser humano.
Ya bien lo retrató Hugo Verela:

¡No hay papel!,
me he metido en un embrollo
no queda nada en el rollo
¿Cómo resuelvo el dilema?.

¡No hay papel!,
ni siquiera un pedacito
un boleto, un manuscrito
que me salve del problema.

¡No hay papel!,
corrugado cartulina
o un pedazo de cortina
que me ayude en la ocasión.

Pero no te aflijas, seguramente en la Cosmogólitan encontrarás un lindo modelo de portarrollos a la moda!

Anónimo dijo...

RAZON DE MAS PARA SALIR SIEMPRE CON UNAS CARILINAS...O UNAS CUASI SERVILLETAS DEL ROLLO DE COCINA COMO YO :P

gen71 dijo...

Todo sirve Lady, rollo de cocina, ticket de supermercado (si es de la compra mensual mejor porque es mas largo), hasta un volante de clases de danza jass suma en estos momentos decisivos.
Limpiarse con la ropa interior con posterior abandono de la misma en el lugar del hecho es un recurso desesperado, que no recomiendo, principalmente en casas de gente conocida.
Queda muy feo.